Patatas gratinadas al horno

Las patatas gratinadas al horno son un acompañamiento ideal tanto para carnes o pescados y, algo que nos gusta aún más, son facilísimas de hacer.

Tiempo de preparación – 10 minutos
Tiempo de cocción – 50 minutos
Tiempo total – 1 hora

Los ingredientes para preparar esta rica receta son los siguientes:
– 5 o 6 patatas rojas (depende del tamaño)
– Media cebolla
– Una pizca de sal
– Una pizca de pimienta negra
– 200g de crema de leche o nata para cocinar baja en grasa
– Queso rallado (cheddar, mozzarella, emmental… al gusto)
– Aceite de oliva virgen extra

Lo primero que tenemos que hacer es precalentar el horno a 180ºC.
Mientras se precalienta el horno, lavaremos, pelaremos y cortaremos las patatas en finas rodajas.
Picaremos la cebolla muy fina.
En una sartén, añadiremos un poco de aceite de oliva virgen extra y, cuando esté caliente, añadiremos las patatas y la cebolla. Lo pocharemos durante 30 minutos a fuego medio hasta que la cebolla esté cocinada.
En una bandeja apta para el horno, añadiremos aceite y cubrimos la base de esta con la elaboración anterior (con la mitad de las patatas tenemos suficiente).
Salpimentamos al gusto.
Añadiremos nata para cocinar (o leche evaporada) y un poco de queso (nuestra preferencia es el emmental, le da estructura, sabor y potencia al plato).
Por último, añadimos el resto de las patatas y repetimos los dos pasos anteriores.

¡Bon appetit!

Moussaka

La moussaka es un entrante ideal para acompañar un segundo plato a base de carne o pescado. Aunque es un plato tradicional de origen árabe muy popular en Palestina, en la zona de los Balcanes se adaptó la receta añadiéndole carne de ternera. Al contener bechamel y verduras, la moussaka resulta sabrosa y nutritiva.

Se trata de una receta muy sencilla de preparar y de muy fácil digestión ya que, en esta receta se sustituye la leche de la bechamel por una bebida de avena.

Tiempo de preparación – 30 minutos
Tiempo de cocción – 20 minutos
Tiempo total – 50 minutos
Para 4 comensales

Los ingredientes para preparar esta rica receta son los siguientes:

– 2 Berenjenas
– 1 Ajo
– 1 Cebolla
– 1 Brócoli
– 4-6 Champiñones
– 3 Tomates
– ½ Bote de frijoles cocidos tipo adzuki (legumbre)
– 500 ml de bebida de avena
– Aceite de oliva virgen
– 1 Cucharada sopera de harina
– Pimienta
– Sal

Primero que todo cortaremos las berenjenas en láminas y las pasaremos por la sartén con un poco de aceite de oliva virgen.
Seguidamente, cortamos el ajo y la cebolla en juliana y los cocinaremos a fuego lento en una olla con aceite de oliva virgen.
Cortaremos en trozos pequeños el brócoli y los champiñones y los añadiremos a la olla donde se estan cocinando el ajo y la cebolla, en este paso también añadiremos el tomate que previamente habremos rallado y los frijoles (en caso de no encontrar frijoles, cualquier legumbre nos serviria). Añadiremos sal al gusto y lo dejaremos cocer 5 minutos. Una vez cocinado reservaremos esta elaboración (en caliente).

Para la elaboración de la bechamel, calentar el aceite de oliva en una sartén y mezclar con una cuchara sopera de harina de trigo. Añadir la bebida de avena y remover bien (para acelerar el proceso se puede calentar la bebida de avena en el microondas). Añadir sal y pimienta al gusto. ¡No dejar de remover!

En un molde para el horno, colocar las láminas de berenjena y cubrir con la bechamel. A continuación, añadir una capa de la mezcla de verduras y cubrir con otra capa de berenjena. Por último, cubriremos toda la superfície de la berenjena con la bechamel sobrante.

El tiempo de cocción en el horno es de 15 minutos a 180ºC (precalentar el horno antes).

Lo último que nos queda ya para saborear esta rica receta es sacarlo del horno y servir en caliente.

¡Bon appetit!

Hummus de garbanzos

Hummus significa simplemente garbanzo en árabe. La receta de hummus está extendida por todo el mundo aunque originariamente parece ser que proviene del antiguo Egipto y su presentación varía de la actual ya que se servía en pequeñas porciones de pan. Hoy en día la manera más popular de presentarla es en platos bajos o bowls. Así que toma nota que la de hoy es hummus, receta original.

El hummus no es más que un puré de garbanzos cocidos al que se le añaden algunos ingredientes para dar sabor y aroma, estos varían dependiendo de cada región y del gusto personal. Algo que es fundamental a la hora de hacer el hummus y que le da un caracter especial es la tahina o tahini.

La tahina es una pasta hecha a base de sésamo o ajonjolí, con un poquito de líquido y una pizca de sal. Esta pasta sin duda hace que nuestro hummus tenga un sabor especial. La tahina la podemos usar en otros platos, en Oriente Medio es muy usada para aderezar carnes, en puré de berenjena, ensaladas…. Yo he intentado comprarla ya elaborada, el resultado ha sido que después de visitar dos grandes superficies no la he encontrado pero como soy cabezota y he visto que era tan sencilla de hacer, no me lo he pensado.

Es un plato muy sencillo de hacer y al alcance de cualquiera, y cuando digo cualquiera significa que el más manazas en la cocina puede hacerlo. Sólo es cuestión de tener los ingredientes, una buena batidora o procesador de alimentos y voila tendrás tu hummus en menos que canta un gallo.

Los garbanzos son unas de las legumbres que más me gustan, nada como el cocido de mi madre, adoro ese sabor. Cuando hago sopa me encanta añadir un puñadito de garbanzos, le dan al caldo un sabor característicos y es que esta legumbre es una maravilla. Los potajes son mi perdición, me encantan en sus mil formas potaje de garbanzos con espinacaspotaje de garbanzos con langostinos (tengo que cambiar las fotos XD, sí lo se pero mientras espero que os sirva para ver que todos podemos evolucionar en esto de la fotografía). De igual forma podemos usar los garbanzos en ensaladas frías, en purés , el famoso falafel. Un ingrediente de lo más rico para nuestro organismo y con tantas variantes en su modo de preparación.

Y si lo prefieres puedes ver esta receta en vídeo, así podrás verme en acción ya verás que facilito es.